La Guerra dels Segadors (1640-1652), también conocida como la Sublevación de Cataluña o Guerra de Cataluña, fue una revuelta campesina y popular en el Principado de Cataluña contra la monarquía hispánica de Felipe IV. Desencadenada por abusos de las tropas reales (tercios castellanos y mercenarios) durante la Guerra de los Treinta Años, culminó en el Corpus de Sang (7 de junio de 1640), con el asesinato del virrey Dalmau de Queralt en Barcelona.
Causas Principales
El conflicto surgió por la política de la Unión de Armas de Olivares, que exigía tropas y recursos a Cataluña para la guerra contra Francia, sumado a robos, saqueos y quartering de soldados sobre la población. La revuelta inicial fue social (pagesos contra señoríos y abusos), pero Pau Claris y la Generalitat la politizaron, proclamando brevemente la República Catalana (1641) bajo protección francesa.
Desarrollo y Consecuencias
Primera fase (1640): Rebeldes toman Barcelona; ejército español ocupa Tortosa y Tarragona con represión brutal.
Apoyo francés: Francia interviene, ocupa Lérida (1644) pero fracasa en Barcelona; guerra asola Cataluña con peste (1651).
Final: Caída de Barcelona en 1652 ante Juan José de Austria; Tratado de los Pirineus (1659) cede Rosellón y parte de Cerdaña a Francia.
Felip IV respetó los fueros catalanes, pero el conflicto debilitó la monarquía y fragmentó territorialmente Cataluña.