Imperio Sasánida. Peroz I. Dracma de plata. 457/8–484 d.C.
| Emisor | Peroz I (Fīrūz) |
| Imperio | Sasánida |
| Cronología | 457/8–484 d.C. |
| Denominación | Dracma |
| Metal | Plata |
| Peso | 4,10 g |
| Diámetro | 28 mm |
| Ceca | WH (Veh-Ardashir) |
| Anverso | Busto coronado hacia la derecha, con corona característica de Peroz I, leyenda en pahlavi |
| Reverso | Altar del fuego entre dos figuras guardianas; estrella y medialuna en el campo |
| Referencias | SNS IIIb/1c; Göbl III/1 |
| Conservación | EBC |
Peroz I accedió al trono sasánida tras una guerra civil en la que derrotó a su hermano Hormizd III, gobernando entre el 457/8 y el 484 d.C. Su reinado estuvo marcado por una amenaza constante en la frontera oriental: los heftalitas, pueblo nómada de las estepas centroasiáticas que se convirtieron en el gran adversario del imperio durante esta época. Peroz les hizo frente en sucesivas campañas militares, siendo capturado en batalla en más de una ocasión y obligado a pagar costosos rescates que drenaron el tesoro imperial. La última de estas expediciones le resultó fatal: murió en combate contra los heftalitas en 484 d.C., en una derrota catastrófica que sacudió los cimientos del Imperio sasánida.
Su dracma, acuñada en Veh-Ardashir —la gran ciudad fundada por Ardashir I junto a Ctesifonte—, refleja sin embargo la solidez de una administración monetaria bien organizada. La estrella y la medialuna visibles en el reverso, flanqueando el altar del fuego, son símbolos recurrentes en la numismática sasánida de este periodo, asociados a la protección divina del monarca. Una pieza de extraordinaria conservación que contrasta con el turbulento destino de quien la mandó acuñar.