Imperio Sasánida. Ardashir I. Tetradracma de cobre. 224–241 d.C.
| Emisor | Ardashir I |
| Imperio | Sasánida |
| Cronología | 224–241 d.C. |
| Denominación | Tetradracma |
| Metal | Cobre |
| Peso | 13,32 g |
| Diámetro | 28 mm |
| Anverso | Busto del rey con barba, corona mural y leyenda en pehlevi medio |
| Reverso | Altar del fuego zoroástrico en llamas, flanqueado por dos guardianes, con leyenda en pehlevi |
| Referencias | Göbl II/5/2, 7; Mitchiner, Ancient Coinage of the World 784; Seller 5 |
| Conservación | EBC |
Ardashir I nació hacia el 180 d.C. en Persis, descendiente de Sasán, de quien la dinastía tomó su nombre. Gobernador local en sus inicios, derrotó al último rey parto Artabano IV en la batalla de Hormozdagán en 224 d.C. y proclamó el nuevo orden imperial bajo el título de Šāhān šāh Ērān, Rey de Reyes de Irán. Unificó Persia bajo una monarquía fuertemente centralizada, restauró el zoroastrismo como religión oficial y reorganizó el ejército y la burocracia sobre modelos aqueménidas. Fundó ciudades, consolidó fronteras y asoció al trono a su hijo Sapor I antes de morir hacia 240/241 d.C., asegurando una continuidad dinástica que duraría más de cuatro siglos.
Sus relieves rupestres en Naqsh-e Rostam y Firuzabad lo muestran recibiendo el anillo real de Ahura Mazda, imagen que resume su programa político: un poder legitimado por la divinidad, enraizado en la tradición irania más antigua y proyectado hacia un imperio que habría de rivalizar con Roma durante cuatrocientos años.